Rectores morales, el caso Pablo Armero

Cortesía de: Alchetron.com

El fin de semana pasado, antes del partido de Colombia frente a Bolivia, la periodista deportiva Andrea Guerrero dijo en un programa de Win Sport: “Yo como mujer me siento ofendida, de que Pekermán haya convocado a Pablo Armero a la selección”. Parafraseando un poco a la periodista, quien en vivo dio su opinión sobre la convocatoria nacional.  Sigue leyendo

¿Por qué creer en el periodismo?*

Tomado El Espectador, diseño por Juan Cárdenas

Hablar del Periodismo, del buen periodismo es fundamental para seguir el camino y la responsabilidad de saber informar, de saber investigar y saber mostrar. Hemos tomado la columna de Fidel Cano con el fin de darle fuerza a su propuesta de no dejar morir el periodismo, sino luchar por hacerlo bien y con rigurosidad. El valor de informar.

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Cuando todo se mide con la misma vara

Tomado de Belzec.net

El fin de semana en Twitter se denunció el caso de un presunto acoso a una mujer por parte de un conductor de Uber. Las imágenes de una conversación entre el conductor y una usuaria estuvieron en boca de todos porque según Juan Pablo Gaviria quien publicó el tuit, el hombre acosó a la mujer después que esta terminara de usar el servicio. Sigue leyendo

Elegía de Philip Roth

tomado de: The time of israel.com

“Pero es imposible cambiar la realidad-le dijo él en voz baja, mientras le frotaba la espalda, le acariciaba el pelo y la mecía suavemente en sus brazos-. Tómala tal como viene. Mantente firme y tómala como viene. No hay de otra manera”. ¿Qué otra forma hay para enfrentar la vida? Por más que le busquemos caminos diversos, quiebres y todo tipo de estrategias, la vida va cobrando por ventanilla lo propio, lo que está destinado, lo que no puede cambiarse. Sigue leyendo

Dos meses sin Ricardo Piglia

Tomado de: El país. com

Después de luchar cuatro años con una Esclerosis Lateral Amiotrófica, que con sus tentáculos detenía cada músculo y lo dejaba sin vida; después de denunciar las falencias en el sistema de salud argentino y de lanzarse a la experimentación con un medicamento que podía mejorar su estado de salud, Ricardo Piglia concluyó que su enfermedad no podía detenerlo, que debía ser feliz mientras podía y que tenía que seguir escribir. Tal cual como lo contó Leila Guerriero en su columna en el diario el país de España. Ricardo Piglia no se detuvo y le apostó una carrera sin precedentes a su enfermedad. Él seguía escribiendo hasta que ya no pudo más, luego contrató a unos cuantos ayudantes para seguir con la tarea, organizar más de cien diarios sobre su vida, organizar la estructura de su novela, darle vida a su entrañable amigo-personaje: Emilio Renzi, toda una carrera por la vida, la eternidad literaria. Sigue leyendo