Sobre Santiago Gamboa

Siempre es para mí un placer y un gusto hablar de Santiago Gamboa. Y lo es por dos razones de peso. La primera porque Santiago fue todo lo que alguna vez soñé de joven, hizo todo lo que desee haber hecho con mi vida y no lo logré por razones y circunstancias que no vienen al caso. Santiago Gamboa se fue de casa a los 18 años a Madrid a estudiar filología clásica, luego pasó a Francia y allí estudio el doctorado. Sigue leyendo

El vicio más sano del mundo

tomado de: lecturaagil. com
tomado de: lecturaagil. com

Hace algunos meses releí el libro de Juan Gabriel Vásquez: El arte de la distorsión. Un libro de ensayos en el cual el personaje principal es el lector, en donde todo gira en torno al mágico mundo que se construye mediante la lectura. En ese navegar de páginas me encontré con una frase que llamó mi atención y que desde aquel entonces, se quedaría en mi mente andando de un lado al otro buscando una salida de forma afanosa hasta que empecé a escribir este texto y he podido calmar su afán delirante, su ambiciosa intención de contar en estas palabras sobre el vicio más sano del mundo: la lectura. Sigue leyendo

¿El amor o la costumbre?*

tomado de: gran-hermandad-blanca
tomado de: gran-hermandad-blanca

Alguna vez escuché una frase que se quedaría grabada en mi mente como una marca de tinta indeleble. Es mortal y directa, como un dardo con veneno que da justo en el cuello. Aquella frase es a la vez una pregunta, una reflexión y una apuesta que se hace al tomarse en serio: “¿Qué duele más: el amor o la costumbre?”. Sigue leyendo

Guillermo Cano y el dolor de un país

Tomado de: Guillermo cano. org
Tomado de: Flip.org.co

Por Juan Camilo Parra

Fue en Cuba donde Gabriel García Márquez se enteró de la muerte de Guillermo Cano. Así que buscó por toda la Isla a María Jimena Duzán que por aquel entonces estaba como reportera en un festival de cine. Después de ver una película, María Jimena Duzán atendió el llamado de Gabo. Lo encontró junto a Mercedes envueltos en un llanto unísono, con una rabia enceguecida y con la fuerza para decirle: “Ve, yo le dije, ese país de mierda, ese es un país que no vale la pena, mataron a un amigo mío como Guillermo Cano”. Sigue leyendo